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Aun recuerdo las historias que de niños aprendíamos acerca de los brujos y sus TRUCOS, el juego de las cartas, el hechizo, el ritual, las brujas, el penitente,etc eran tantas tonterías todas juntas que me podía pasar todo un día platicándoles todos los trucos que estos “seres de la mentira” llamados brujos le hacían a mis pobres incautos paisanos. Recuerdo como la gente ladina de la costa “o costeños” se aprovechaban de la cándida inocencia del provinciano, del indito, o mas dicho de aquel serranito que nunca había ido a la costa para avivarse. Aun era niño cuando me paraba en un cilindro de alcohol o kerosene vacio, para poder visualizar las artimañas de aquellos engatusadores hambrientos de atrapar a su victima. Recordaba cuando papa nos decía ,de tanto ver lo injusto de como engañaban a la gente se le ocurrió a El darle una prueba de su propia medicina a los brujos que llegaban todos los anos dispuestos a desplumar a todo aquel no abusado o perplejo que caía en su trampa. Según mi jefe, un día espero a que los brujos y sus secuaces reunieran a la gente formado un circulo en la pequeña plaza de armas o zocalo,donde primero apantallaban a la gente haciéndoles creer que tenían poderes, al adivinar ,que color tenia el sombrero, que llevaba puesto aquella persona, como calzaba el otro,etc, cuando al brujo mayor se le vendaba los ojos y le atinaba al hablarse en clave con los famosos “compinches”., ya hasta me lo sabia de memoria sus trucos, al terminar de su sesión repartían sus tarjetitas invitando al publico a una “consulta” en le hotel del pueblo donde se hospedaban. Allí “en la consulta “desplumaban o mejor dicho le robaban con guante blanco, al que había perdido sus animales o les habían robado, y esperanzado que ellos “los brujos” sabrían quienes eran los abigeos que los robo, el otro quería saber si su esposo o esposa lo traicionaba, el otro quería saber si lo estaban hacienda el hechizo por so no le iba bien en la vida ,hasta aquel moribundo que decía que los médicos no le daban a su maleta, cada tontera se ventilaba, pero para aquellas desesperadas desesperanzadas personas era de suma importancia ,y estaban dispuestos a dar lo que fuera con tal de escuchar malo que querían escuchar de lo que le estaba pasando, querían saber quienes lo estaban
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